• Sexualidad y Salud

10 Mitos para la Mujer.



Todavía recuerdo mis años en secundaria, una mañana unas chicas pusieron una lista en la clase, donde se especificaba que chicas del curso habían perdido la virginidad y cuáles no. Esta clasificación causó mucha presión entre todas las chicas que aún no habíamos cruzado esa frontera, y yo… No pude soportar la presión.


Todas mis amigas se habían “librado” de la virginidad, por lo que yo sentía que debía agilizar el proceso, sólo porque no quería ser la última.


Así que, allí estaba yo, con él, en su cuarto, listos para empezar. De pronto los dos entramos en un pánico enorme, y es que ninguno tenía idea de lo que teníamos que hacer. Pero decidimos aventurarnos y continuar.


Cuánto más pienso en aquello, más me parece que hoy en día que tenemos un afán por cruzar fronteras sin estar preparados ni tener información sobre el tema. (C. 23 años)


La primera vez, es decir, lo que normalmente se considera la primera relación sexual puede ser muy importante para ti, o simplemente una nueva etapa en tu vida sexual. Y es normal que puedas sentir algo de miedo o ansiedad ante esta nueva experiencia, pero lo que sí que tienes que tener claro, es que quieres hacerlo.

Cuánto más se vaya acercando el momento, cada vez llega más información por todas partes, y no siempre todo lo que nos dicen o leemos es verdad. Por ello, hoy compartimos 10 mitos sobre la primera relación sexual.


1. En la primera relación sexual, no te puedes quedar embarazada:

La gran mentira. Te puedes quedar embarazada en cualquier momento que el semen o líquido preseminal entre en la vagina, ya sea en la primera o centésima vez. También te puedes quedar embarazada si se depositan restos cerca de la vulva (genitales que están fuera de la vagina) o si hay dedos con semen que toquen tu vagina o vulva, ya que cualquier residuo con espermatozoides puede acabar entrando por la vagina hasta los ovarios.


2. Las mujeres siempre sangran en la primera vez:

¡Falso! El himen es una parte anatómica de la mujer que la mayoría de la gente entiende erróneamente. No es un sello indestructible en la vagina, sino que son unos pliegues finos de tejido elástico que están justo en la entrada de la vagina. Es posible que se rompan o estiren (sin llegar a romperse) la primera vez que tengas relaciones, pudiendo causar cierta molestia o sangrado. De hecho, puede que se te haya roto del todo o un poco al hacer algún tipo de actividad física como ir en bicicleta o montar a caballo. El himen es sólo una parte más de tu cuerpo.


3. No hay riesgos de ETS (Enfermedades de Transmisión Sexual):

Nada más lejos de la verdad. Lo que disminuye la probabilidad de contagiarse de una ETS no es que sea la primera vez, sino que no haya conductas sexuales de riesgo, como puede ser el haberlo hecho sin el preservativo.

Es verdad que las ETS tienen una prevalencia mayor entre la población con más edad, pero has de saber que te puedes contagiar en cualquier momento si no tomas las medidas de prevención necesarias. Lo ideal es hacerse unos análisis periódicos, para conocer el estado de la salud genial de ambos miembros de la pareja y tomar las medidas necesarias en función de la misma. En caso de que haya riesgo de estar infectados es importante, hablar con tu pareja sobre quién se hará cargo de la protección.


4. La primera vez te va a doler:

Puede que te duela la primera vez, pero no tiene que ver tanto con el temido himen, sino por los nervios del momento que hace que estés más rígida y tensa, haciendo que se contraigan los músculos de la vagina, dificultando la penetración. Es importante que estés relajada y disfrutando del momento, así como lubricada (utilizando geles lubricantes si fuera necesario) para facilitar la situación.


5. Mi vagina se hará más grande y ancha:

De nuevo, esto es falso. La vagina es un órgano elástico que se expande en el momento en el que estás excitada para poder permitir la penetración. Recuerda que dobla su tamaño cuando nace un bebé, y aun así es capaz de volver a su tamaño original.


6. El no alcanzar un orgasmo es sinónimo de que algo estoy haciendo mal.

No te preocupes si no alcanzas un orgasmo, puesto que es bastante común. Aunque puede ser frustrante porque sientes mucho deseo y tienes grandes expectativas, no te tienes que frustrar. No estás haciendo nada mal.

El acto de la penetración no estimula siempre tu parte erógena más sensible, es decir, el clítoris. Y puede que hasta que no encuentres el punto exacto de fricción no sientas placer. Además solo un porcentaje pequeño de las mujeres son capaces de sentir y alcanzar el orgasmo a través de la mera penetración. De ahí la importancia de la comunicación, diciendo a tu pareja lo que te gusta y lo que no.


7. Se nota que ya no soy virgen:

¿Cómo se iba a notar? Tu aspecto físico no va a cambiar en nada porque tengas relaciones sexuales. No se te va a notar en la cara, ni tus caderas se ensanchan, ni las piernas se te arquean. Y tampoco se te va a notar al caminar. Tu aspecto físico será el mismo que antes. Es probable que tu madre o las personas que te conocen muy bien lo sospechen por algún cambio de actitud, no porque se te note físicamente.


8. Los hombres saben lo que tienen que hacer en la primera vez:

Pensar que los hombres son los que deben guiar la situación es una mirada unilateral. De igual forma que las mujeres pueden sentirse inseguras y sin saber qué hacer, no por tener cromosomas XY, se nace sabiendo.

Toda pareja debe permitirse pruebas y errores para experimentar, para conocer el territorio del otro, sus gustos, preferencias y fantasías. Y si esto se aprende de forma conjunta, puede resultar muy positivo.


9. Ambos debemos alcanzar el orgasmo a la misma vez:

Del mito de que ambos alcanzan el orgasmo a la vez, tiene la culpa Hollywood, porque en las películas, series y libros parece que esto es la norma, y que si no, no se está haciendo bien, cuando lo más común es que cada uno llegue a su ritmo puesto que cada uno alcanza el orgasmo de distinta forma. De forma general, a la mujer le cuesta un poco más que a los hombres, por lo que no pasa nada si se tarda un poco más o menos. Lo importante es disfrutar.


10. Te va a marcar de por vida:

¡Mentira! Al final, esta experiencia no es más que la primera de muchas, así que si no es perfecta o no cumple tus expectativas, no te preocupes, puesto que siempre puedes quedarte con lo que hayas aprendido.



Diana Camín Neira, Psicóloga.

Alejandro Villena, Psicólogo.

Grupo de Trabajo en Investigación en Sexualidad.


353 vistas1 comentario

Entradas Recientes

Ver todo