• Sexualidad y Salud

El sexting: una fotografía que puede cambiarte la vida.



“Mi hija, María, se hizo una foto ligerita de ropa en el baño de casa y se la mandó a su novio. Supongo que no pensó qué podría pasar. Él se la envió a sus amigotes y, para colmo, uno de ellos la publicó en Facebook. Ahora no quiere ir al colegio porque probablemente todos sus compañeros la hayan visto medio desnuda. La policía ha podido borrar la foto de las redes, pero ¿y ahora qué?, ¿qué más podemos hacer? Ella ni siquiera quiere salir de su cuarto”. Este relato refleja las consecuencias y el daño que puede hacer el sexting en un adolescente. ¿Te resulta familiar?


María es sólo una de los 36,1% adolescentes que han pasado por esto, según un artículo publicado en Psicothema el pasado año.Los datos apuntan a que esta cifra sigue una tendencia creciente.



¿Qué es el sexting?


Sexting es una palabra que proviene de la unión de “sex” (sexo) y “texting” (envío de mensajes de texto). El sexting es la publicación o difusión de contenido íntimo, de tipo sexual o exhibicionista, principalmente mensajes, fotografías y vídeos mediante las tecnologías de la información y la comunicación (teléfono, internet o redes sociales). En principio, el sexting se genera de forma consentida y entre personas de edad similar, normalmente entre parejas jóvenes.


Hay varias formas de sexting. Puede darse sexting activo, cuando las imágenes o vídeos son realizados por la propia persona o por otra persona con su consentimiento, o pasivo, si se reciben las imágenes o vídeos de otra persona.


No es difícil imaginar el principal riesgo que entraña esta práctica: el protagonista pierde el control sobre el contenido una vez que ha sido enviado, ya que el receptor puede difundirla a terceros, publicarla o contribuir a su difusión de forma involuntaria (descuido, pérdida o robo).


En la actualidad, tanto menores como adultos pasamos gran parte del tiempo conectados a redes sociales, pero ¿Qué sucede cuando quien está frente a la pantalla es un menor de 13 años? Conocemos los beneficios de las tecnologías, pero ¿y los riesgos? ¿Hemos sido educados para evitarlos? Si desconocemos los riesgos, ¿cómo podemos enseñar a los más pequeños?




Según el Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación en 2011, el 88,6% de los menores españoles con móvil entre 10 y 16 años hace fotografías con su terminal; de ellos, el 48,2% las envía a otras personas, y el 20,8% las publica en internet. El 8,1% de este grupo de edad declara haber recibido fotos o vídeos de menores conocidos en una “postura sexy” (sexting pasivo) y el 4% afirma haberse hecho fotos y vídeos en dicha postura (sexting activo).


¿Cuáles son las motivaciones para llevarlo a cabo? El por qué del sexting

El sextingno es un fenómeno único de los jóvenes y, de hecho, es una práctica muy extendida entre los adultos, pero es evidente que en los menores de edad concurren características que agravan la situación.


En la adolescencia, se propician situaciones de sobreexposición a temas sexuales: cambios hormonales, químicos y psicológicos, necesidad de definición de la identidad sexual, autoafirmación y pertenencia a un grupo. Entre las motivaciones que pueden derivar en sexting se encuentran:


- Presión del grupo y necesidad de aceptación social.

- Autoafirmación y reforzamiento de su autoestima.

- Falta de asertividad y el valor de saber decir “no”.

- Falta de experiencia y autocontrol

- Escasa percepción de riesgo y banalización.

- Contexto cultural y normalización.

- Desconocimiento de los niveles de privacidad

- Ilusión de invulnerabilidad.


¿Cómo afecta el sexting?


Normalmente, el sexting deriva en afecciones psicológicas, problemas emocionales y comportamentales, tales como, tristeza, depresión, ansiedad, disminución o aumento de apetito, humillación, desazón, inseguridad, sentimientos de indefensión, linchamiento social, aislamiento, culpabilidad, intentos autolíticos, suicidio, etc.




El sexting puede conllevar riesgos asociados; bullying, ciberbullying o ciberacoso, grooming, sextorsión (chantaje al portagonista con las imágenes), lesiones o abusos sexuales.


El sexting puede afectar a todas las áreas de la vida de cualquiera de nosotros, en el entorno laboral o escolar, familiar, social u otras áreas importantes.


Si queremos evitar el sexting… ¿Cómo podemos hacerlo?


- La mejor protección es la educación. CONCIENCIANDO y EDUCANDO, tanto desde casa como en los centros educativos.

- Concienciar tanto a los adultos como a los más pequeños de las potenciales consecuencias que puede desencadenar una imagen.

- Ser conscientes de que no existe el sexting seguro.

- Fomentar la cultura de privacidad. Educar sobre el cuidado de la imagen online y la identidad digital.

- Practicar los valores éticos y morales.

- Favorecer la COMUNICACIÓN.

- Poner límites en función de la edad, horarios de conexión y sistemas de control parental.

- Explicar la importancia de un uso seguro y responsable.

- Trasmitir la importancia de mantener relaciones sanas (sentimentales, sexuales y de amistad).


5 Preguntas que deberías hacerte antes de envíar un “Sext”.


1) ¿Porqué lo estoy haciendo?


¿Hay otras maneras para mostrarle a mi pareja que me importa o que le quiero? ¿Siento presión para enviarle una foto? ¿Estoy haciendo esto por mi o por los demás? Tu cuerpo es tuyo y tu eliges que hacer con él. Alguien a quien realmente le importas no te pondrá bajo presión.


2) ¿Puede tener consecuencias?


Piensa sobre las consecuencias de enviar esta imagen: ¿Son peores las consecuencias de no enviarlas que si esta foto es enviada y salieran a la luz? ¿Crees que la otra persona te va a querer menos si no lo haces? Si realmente te quieren les dará igual que les mandes una foto o no. Es importante estar alerta y hacer conscientes la repercusión del envío de este tipo de imágenes, activar la alarma y aprender a parar antes de que sea tarde. Si crees que enviar la imagen es mejor que no enviarla, pide ayuda o consejo.


3) ¿Estoy preparado para hacerlo cara a cara?


Si no haría nada de esto en una relación cara a cara es probable que no me sienta preparado para tener una relación sexual. ¿Estas preparado entonces para mandar fotos sexys?


4) ¿Estoy bajo algún tipo influencia o presión?


Cuando empiezo a excitarme es más complicado pensar con claridad, recuerda que tu manera de pensar en este momento no tiene la claridad que en otros momentos y puede dar lugar a arrepentimientos. Tómate un tiempo para pensar antes de enviar una foto desnudo/a.


5) ¿Te gustaría que lo vieran otras personas o que se enteraran?


¿Lo pondrías en un anuncio publicitario, te gustaría que lo vieran otros compañeros, tus padres tus profesores, tus familiares? Si la respuesta es que no, no lo envíes.


Una vez vulnerados mis derechos… ¿Qué podemos hacer?


Si ha sido difundida alguna fotografía inapropiada tuya o de un ser querido sin consentimiento, toma medidas. Negar o esconder el sextingno soluciona el problema.

Nos ayudará:

  1. Tratar la situación con calma, buscar apoyo y crear un clima de madurez, respeto y confianza.

  2. Aplicar los protocolos de actuación, detectar y solventar el problema lo antes posible.

  3. Retirar las imágenes de las redes sociales si se han publicado. Interponer una denuncia ante la Agencia Española de Protección de Datos. Y en el caso de que el sexting constituya un delito, acudir a la Guardia Civil (Brigada de Delitos Telemáticos) y a la Policía Nacional (Brigada de Investigación Tecnológica).

  4. Detectar posibles cambios emocionales y comportamentales. Estar disponibles, proporcionar apoyo y consultar con profesionales de la psicología.

Si tienes alguna duda, conoces a alguien que pueda estar en esta situación o vives una situación similar, no dudes en acudir a un especialista.


Si quieres informarte más sobre este asunto, te recomendamos que visites: www.anar.org, www.chaval.es, www.empantallados.com ,www.osi.es, www.padres20.org y www.pantallasamigas.net


Celia López Pérez.

Psicóloga General Sanitaria. M-31836.


Alejandro Villena Moya.

Coordinador del Grupo de Trabajo e Investigación en Sexualidad.

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