• Sexualidad y Salud

La Focalización Sensorial




¨Sé que no voy a alcanzar el orgasmo, ¿entonces, para qué voy a mantener relaciones sexuales? Sé que a mi pareja esto le afecta y todo ello me genera ansiedad y culpabilidad. Él desearía mantener más relaciones sexuales, pero yo soy incapaz porque no me concentro, al final es todo un desastre. Tengo la sensación de que algo no funciona en mí¨.



A lo largo de nuestra experiencia, hemos recibido en consulta diversos problemas de la esfera sexual. El testimonio aquí mencionado representa una situación habitual en la clínica. Dichas disfunciones causan tanto en el paciente como en su pareja, en el caso de tenerla, un gran malestar. Los pacientes que deciden comenzar una terapia sexual, suelen presentar un tipo de pensamiento desadaptativo en relación a la sexualidad. Es por ello por lo que será beneficioso comenzar el tratamiento instruyendo al paciente y a su pareja en educación sexual.


¿Cómo se aborda el tratamiento sexológico en consulta?


William Masters y Virginia Johnson (1970) elaboraron un amplio estudio acerca de las disfunciones sexuales y su tratamiento a través de técnicas las cuales se continúan utilizando en la actualidad. Una de las técnicas elaboradas es la Técnica de Focalización Sensorial.


Dicha técnica se basa en exponer al paciente y su pareja, gradualmente, a una serie de ejercicios y situaciones sensuales. En muchas de las disfunciones sexuales que recibimos en la consulta, dichas situaciones son vividas con un gran nivel de ansiedad, por lo que el objetivo principal es exponer poco a poco a la pareja a la realización de una serie de ejercicios controlando la ansiedad que se pueda presentar, centrándose en las sensaciones agradables que surgen de dicha técnica, promoviendo a su vez la comunicación y vinculación en la pareja.


¿Qué fases incluye la focalización sensorial?


Las fases explicadas a continuación deben ser guiadas y acompañadas por un profesional, dado que no todas las parejas necesitan pasar por todas las fases o necesitan centrarse más en algunas de ellas. Por ello se recomienda la ayuda de un especialista que ayude a la pareja en el recorrido según sus necesidades.


Fases de la Focalización Sensorial


1. Prohibición de relaciones sexuales.

En la mayoría de los tratamientos de la esfera sexual en los que la ansiedad tiene un papel determinante, la prohibición de mantener relaciones sexuales coitales, disminuye considerablemente la ansiedad en la pareja, ya que no se trata como objetivo principal la consecución del orgasmo mediante la penetración, sino el disfrute del momento con la pareja.


2. Caricias sensuales, excluyendo pechos y genitales.

En esta fase, se propone a la pareja realizar los ejercicios en varias ocasiones a lo largo de la semana. Deben de escoger momentos de tranquilidad, un sitio que les genere paz, e incluso utilizar música o una luz tenue para adecuar el ambiente.


Un miembro de la pareja acaricia lentamente al otro miembro, explorando la sensación que le genera a su compañero dichas caricias. Se evita activamente genitales y pechos, ya que el fin de este ejercicio es abandonarse en el placer creado por las caricias, no excitarse o llegar al clímax. Con este ejercicio se descubre en pareja qué le resulta agradable a cada miembro, controlando la ansiedad que aparece cuando se crea contacto físico con la pareja.


3. Caricias sexuales, incluyendo pechos y genitales.

Una vez que las caricias sensuales no generan ninguna ansiedad a los miembros de la pareja se pasa al siguiente ejercicio. Al igual que en la fase anterior, se acaricia el cuerpo desnudo de la pareja suavemente con el fin de ser consciente del placer que generan dichas caricias por parte de la pareja. En esta ocasión se introducen las partes del cuerpo que en la fase anterior se habían evitado, es decir, se permite acariciar genitales y pechos. No se pretende excitar sexualmente a la pareja, simplemente se hace consciencia del placer que se genera al acariciar dichas zonas, compartiendo las sensaciones que nacen a lo largo del ejercicio.


En el caso de aparecer nuevamente ansiedad, se comunica dicha sensación y se intenta disminuir la ansiedad acariciando nuevamente aquellas zonas en la que se siente placer, con el fin de disminuir dicha ansiedad.


4. Caricias sexuales simultáneas.

En dicha fase, y siguiendo la línea de la actividad anterior, se acaricia el cuerpo de la pareja, sin embargo, en dicha ocasión se realiza de forma simultánea. Es decir, ambos miembros de la pareja se acarician mutuamente al mismo tiempo.


El objetivo o intención última no es la consecución del orgasmo, es la excitación mutua controlando la ansiedad generada e intentando disminuirla en el caso de aparecer.


5. Caricias sexuales simultáneas con orgasmo extra vaginal.

En esta fase, se realiza el mismo ejercicio que en la fase anterior, sin embargo, se busca conseguir el orgasmo de ambos de forma extra vaginal, para ello centramos la estimulación en los genitales de ambos. En el caso de aparecer nuevamente la ansiedad, se retrocede y se comienza a acariciar aquellas zonas, genitales o no, que no generan ansiedad, volviendo a estimular los genitales cuando desaparezca la ansiedad. Es importante adaptarse también a lo que cada paciente y pareja desea, para poder evaluar si esta fase es adecuada para ellos o no.


6. Penetración con orgasmo extra vaginal.

Comenzando la relación con las caricias previamente explicadas, se educa a la pareja en la penetración. Se estudia qué posiciones serían las más idóneas para la pareja para comenzar la penetración, explicando cómo en esta fase deben crear movimientos suaves y placenteros. Cuando se crea que se llega al orgasmo, se retira el pene de la vagina y se estimula activamente los genitales para conseguir el orgasmo extra vaginal.


7. Penetración con orgasmo intra vaginal.

En dicha fase, se permite a la pareja realizar la penetración con orgasmo intra vaginal en las posturas elegidas en la fase anterior. Una vez que se ha conseguido el orgasmo intra vaginal en dichas posturas, se permite a la pareja explorar otras posiciones que generen igualmente placer, sin aparecer ansiedad.


Dicha técnica, presente en gran parte de los tratamientos de la esfera sexual, debe de realizarse sin prisas, fomentando la comunicación entre los miembros de la pareja y el cuidado del uno al otro. Es importante que este tratamiento se haga acompañado de un profesional de la sexología.


Este protocolo posee una gran validez científica y una eficacia para el tratamiento, para que las personas se puedan dejar llevar por cada fase es importante entender que estamos en un contexto terapéutico y que aunque algunas veces las fases puedan resultar lentas, complejas o difíciles de entender, esta forma de actuar ha mostrado ser un protocolo de acercamiento progresivo muy útil para llegar al fin último que es la calidad de la experiencia relacional y sexual, sin interferencias.


Puede tomarse como oportunidad de aumentar el deseo en la pareja, vivir el sexo más allá, disfrutar del momento juntos y centrarse en el placer obtenido mediante las caricias, fortaleciendo la pareja, el vínculo entre ambos y dejándose llevar en un entorno seguro.




Sofía Barrio Lema.

Psicóloga M-37272.

G. Trabajo e Investigación en Sexualidad

Consulta Dr. Carlos Chiclana.


Bibliografía

Musso, J. R. (1985). Terapias sexuales y terapias comportamentales: reflexiones epistemológicas. Revista latinoamericana de psicología, 17(1), 113-119.


Tratamiento de las Disfunciones Sexuales Masculinas y Femeninas. Francisco j. Labrador (extractado de: Labrador, Francisco Javier y ROA, Alfonso. (2012) Disfunciones sexuales. En M.A. Vallejo: Manual de Terapia de Conducta. Madrid: Dykinson ).




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